jueves, 6 de noviembre de 2014

Silencio interior y música como terapia

Desde que escribí mi último post, me he dado cuenta que estoy un poco alejada de mi escritura. Y no es por falta de inspiración, la verdad que eso me sobra, pero sí tiene que ver con una necesidad de anidar en el silencio interior.

Desde que me mudé con mis hijos y he comenzado esta nueva etapa de madre soltera, han sucedido muchas cosas a mi alrededor, pero más que nada el cambio está latente dentro de mí.
Como una caja de pandora, a la espera de ser abierta y brindar sus mejores tesoros, mi vida empieza desde el momento en que me di cuenta que los cambios son necesarios para dejar atrás lo que no nos sirve y no nos hace bien. Así sean situaciones, personas, pensamientos, estructuras, lugares o simplemente maneras de pensar.

martes, 21 de octubre de 2014

Darle lugar al dolor

Volví, después de más de un mes donde pasó todo un torbellino por mi vida. Por fín logré el tan ansiado deseo de mudarme, y mis hijos y yo nos fuimos a vivir a otra casa. De eso ya hace un mes.
Entre la mudanza, acomodar todo, muebles, ropa, libros (8 cajas en total), etc, también estuvimos todo ese mes sin internet ni televisión ni radio ni teléfono! Fue un gran desafío para esta mamá soltera con dos hijos.. gracias a que tengo mi amada biblioteca y un pase que me permite pedir en préstamo gran cantidad de películas en dvd, cd's y libros que lo pasamos lo mejor que pudimos.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Por un instante


Por un instante creí que la vida era eso. Tan sólo eso. De soplar en el infinito y sorber la luz desde tus labios. Eso, como quien viste de otoño los pliegues de la luna. En un instante. Un soplo. Un momento. Que se va, se evapora. Como quien se pierde entre los días, rodando entre luciérnagas salvajes.

Por un instante, sentí que el mundo era vasto, tan vasto que apenas cabía en la palma de mi mano. Un sueño. Un mundo que se deshacía entre los dedos, arena líquida y fugaz.

Por un instante creí en el amor. Creyendo que era todo y no había nada más que se le pareciera. Fue fugaz, pensamiento nítido, transformando el momento en una fragmentación de secuencias prístinas, aisladas, vastas, tan vastas que hasta hacían daño de sólo soñarlas.

Por un instante deseé estar a tu lado. Soltar las amarras, besarte los labios.

Desperté de pronto, sola y errática, sin saber dónde estaba.

Por un instante la vida parecía otra, nueva, celeste y blanca.

Cuando supe dónde me encontraba, entendí. Lo entendí todo tan rápido y tan tenue que tus palabras, a lo lejos, se repetían como se repiten los ecos en el hueco del silencio. En las montañas.

Por un instante deseé ser otra, no ser yo quien viste los soles del mundo que se duerme. No ser yo quien desviste los otoños que se envuelven.

Por un instante aprendí a vivir y a morir, como quien sabe que la vida es eso, sólo un momento. Un instante que se evapora en los ojos, de tanto mirar y ser mirado.

Entendí, de repente, que la ilusión era de mí el más placentero agrado. Que vos, que yo, que todo lo que nos rodea, sólo existe cuando le damos vida. Lo iluminamos.

Por un instante, entendí. Lo entendí todo. Como si supiera que el mundo es lo que es porque vos y yo le dimos vida por tan sólo un instante.

Hoy sé que los momentos se apagan. Como las luciérnagas dejan de brillar cuando nadie las mira.

Hoy sé que el amor es ese momento fugaz en que la ilusión sienta al destino a jugar a las cartas.

Hoy, ese instante se fue. Y vos y yo, desaparecemos, somos barro y algas.

Fuimos presos de un instante. Mágico. Unico. Raro.

Espejismos de lo que vive y muere dentro de uno mismo.

Por un instante.

sábado, 6 de septiembre de 2014

De películas tristes y fibras sensibles


Volví! Tras unas semanas super agitadas, entre la Feria Latinoamérica en la ciudad de Eindhoven, donde me invitaron a participar del stand de Lengua y Literatura, más toda una serie de acontecimientos en el ámbito personal que me han mantenido más que ocupada (y bastante estresada también), hoy regreso al blog. Desde la ciudad de Bruselas donde estoy por el fin de semana, visitando amigos.

Esta semana, además de resolver importantes cuestiones acerca de mi futuro, también aproveché para desenchufarme viendo un poco de cine en mi casa.
Generalmente veo películas que pido prestadas en la biblioteca de mi ciudad. Suelen tener una gran variedad de títulos de toda índole, siendo mi preferencia las películas de autor, o como las llaman aca en Holanda 'Cine Arte'.

lunes, 18 de agosto de 2014

Reseña de Jorge Menoni sobre mi libro 'Palabras Santas'

El escritor y director de cine uruguayo Jorge Menoni, director de la revista literaria Amsterdam Sur, realizó esta reseña sobre mi libro (ahora agotado) 'Palabras Santas'. La quiero compartir con todos ustedes. Gracias Jorge!



Georgina Zinno: Palabras Santas
por Jorge Menoni


Un libro doloroso y encantador, fruto de una larga meditación y un desarraigo.
Georgina Zinno desnuda su autenticidad y principalmente su sinceridad, primera condición en la ardua tarea del escritor.
Sé fiel a ti mismo. Nadie más lo será…

Sus textos desgarrados pero tiernos no son solamente  una momentánea escapatoria de la realidad sino por el contrario, una búsqueda profunda de identidad, el creciente misterio de su interioridad ante un mundo incompleto.
…Volver al mismo lugar es también volver a uno mismo…

Me atrevería a decir que, Palabras Santas enriquece el arte del Diario y a la literatura inventando un mundo propio para acercarse al lector, aunque a veces quiere distanciarse de ese mundo pero el espejo siempre le devuelve la imagen de su propia voz.
… No soy yo/ quién pinta flores en invierno, /No soy yo/ quien duerme en el nido del gorrión

Una cosa que me gusta de este libro es que la autora recupera el silencio, la hermosura y la necesidad del silencio entre los humanos y las cosas.
…Descubro que en el silencio también hay voces…

Una poesía clarividente, de ausencia y de presencias, de gestos  sensibles, con la verdad pasada que duele pero que aún se tiene la valentía de volver a congregar los fantasmas frente al espejo y contemplarse desde  adentro, desde el  borde del alma.
…A mi paso, un gran dragón que expira su eterna llama. Abrazador el mundo, en puntas de pie el alma…

Finalmente, me es digno resaltar la última parte del libro donde incluye su poesía inédita donde para mí cobra su mayor fuerza y belleza y donde creo que Georgina Zinno ha plasmado todo su talento literario y su más desgarrada confesión. Su poesía por momentos alcanza la brevedad del Haiku.
…Mujer con sombrero/ que pinta al óleo,/ el barro de su cuerpo…

Es entonces en esta amalgama de textos sugerentes donde Georgina Zinno encuentra el recurso adecuado para cifrar su propia sensibilidad para revelarnos su modo de pensar y sentir el mundo.

Amsterdam, verano 2014