miércoles, 14 de noviembre de 2012

Legados

Han sido semanas raras otra vez. Tras las visitas familiares me había quedado como con un gusto a estar tranquila y sola. Tantas ideas y proyectos que habían quedado un poco stand by.
Y cuando creía que estaba a punto de conseguir ese estado de independencia voluntaria y satisfacción propia, pasaron otras cosas.
Entre las cosas que sucedieron, falleció mi abuela.
Mi querida abuelita Yolanda. La cual me crió, me cuidó, me dió todo su amor, pero por sobre todas las cosas, creyó en mí y siempre estuvo por mí. Con ella pasé gran parte de mi vida, siendo una niña de 3 años al dejar Barcelona y mi padre atrás. Y luego con el correr de los años volvimos a compartir casa al ser yo adolescente, cuando dejé la casa de mis padres, a los 18 años. Ella fue la única que me recibió sin pedirme nada ni hacerme preguntas.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El eslabón perdido

Hoy les quiero contar una historia.

Allá lejos y hace tiempo, precisamente 12 años atrás, vivía yo por entonces en Buenos Aires, Argentina. Y si bien estaba en mi mente la idea de emigrar, aun no era del todo claro que sería una decisión definitiva.
Por esa época, todo funcionaba bastante mal en mi país. Aunque hoy mismo muchos problemas siguen vigentes, ha cambiado mucho la Argentina de hoy.
Cuando vivía en Buenos Aires odiaba vivir allí. Siempre el caos, el ruido, la mugre, los problemas acuciantes de vivir en un país donde la devaluación y la inflación eran parte de la vida cotidiana.

domingo, 28 de octubre de 2012

Siempre se vuelve al mismo lugar

Calvin & Hobbes©
Y vuelven las palabras. Viajeras ellas, andan y desandan caminos.
Pasajeras del alma, pasan y se van, pasan y todo queda por mirar.
Desde la punta de la lengua ya asoma la palabra, tibia, quieta, intentando descifrar desde su lugar, cuántos, cuántas son las manos, migajas del día, dedos que señalan, mundos que chocan entre sí.
Plegarias como palabras que se elevan hacia el cielo, que se sacuden en la tierra firme.
Y vuelvo al principio de las cosas. Porque no, no se puede volver el tiempo atrás pero sí se puede volver al mismo lugar.

jueves, 4 de octubre de 2012

El Feng Shui de las emociones

Feng Shui
De regreso estoy, con muchos planes, ideas, pensamientos. Y también una marea de sentimientos que me quitan el aliento.

Es que cuando uno tiende a pensar en mejorar su vida y la del otro y sus expectativas no concuerdan con la realidad, es una carga ardua y pesada sobre los hombros.



Porque los sentimientos, los pensamientos y las emociones están todos muy mezclados. Mixed emotions dice la canción. Y yo digo, hay que reveer todo, sacarle el polvo a lo que uno siente, a lo que uno cree y sobre todo a lo que uno se anticipa desde el pensamiento. Porque son los prejuicios y las expectativas lo que nos condenan. Cuando las circunstancias no son como las pensamos o sentimos, ay ay, no sólo entran en juego la desilusión, la frustración y la impotencia, también tendremos como invitado a nuestra mesa al malévolo prejuicio.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

No somos todo lo que querríamos ser

Son días raros otra vez. Tras la visita de mi madre, las vacaciones, los cumpleaños, el sol, el calorcito holandés (que sigo repitiendo estuvo mejor que el año anterior), las ideas, los proyectos, las necesidades del momento que hay que satisfacer.. muchas cosas hay en estos tiempos que vivo.

Me doy cuenta que a veces sigo girando bajo el mismo eje. Y eso creo que es bueno y malo al mismo tiempo.
Es bueno porque cuando uno gira sobre uno mismo una y otra vez, siempre encuentra nuevas cosas. Y es malo porque lo que se repite continuamente a veces se desgasta y pierde sentido.